MUNDO
1 de septiembre de 2026
NATURALEZA VIVA.-
Dindim y João Pereira de Souza.-
En 2011 João, un albañil jubilado de 71 años de la isla de Ilha Grande en Brasil, encontró a Dindim lleno de petróleo, sin plumas y muriendo en la playa. Lo llevó a su casa, lo limpió con esponja y aceite, lo alimentó con sardinas durante 11 meses.
Cuando Dindim se recuperó, João lo devolvió al mar. Pensó que no lo vería más.
Pero meses después Dindim volvió y desde ahí, todos los años entre junio y febrero nadaba más de 8.000km. Venía desde la Patagonia/Argentina hasta la casa de João en Brasil. Pasaba 8 meses con él y después se iba a reproducir.
Durante más de 10 años fue así.
Los científicos dicen que es el primer caso registrado de un pingüino salvaje que reconoce y vuelve con un humano año tras año.
João decía: "Él me quiere como a su papá. Me sigue por todos lados, me deja hacerle cariño, duerme en mi regazo". Y Dindim solo dejaba que João lo tocara.
Se dice que los animales actúan por instinto.
Pero Dindim rompió esa idea.
Instinto era seguir migrando.
Pero Dindim Llegaba a Brasil entre los meses de junio / julio.
Se quedaba con João 8 meses en Ilha Grande, Río de Janeiro
Se iba entre febrero / marzo para volver a migrar a la Patagonia y reproducirse.
"Hogar no es un lugar. Es donde te aman. Dindim eligió el suyo."
Amor fue desviar 8.000km para abrazar al que le salvó la vida.
Desde 2024 Dindim dejó de llegar a casa de João. Los científicos dicen que puede ser por su edad avanzada, por cambios en las corrientes marinas o porque ya no pudo emprender el viaje de 8.000km.
Pero más allá de las explicaciones científicas, hay algo que nadie puede negar: Dindim nunca olvidó dónde estaba su hogar. Y durante más de diez años, eligió volver.
Por: Aldana Spinoza.-