10 de septiembre de 2024
¿Cómo se explica la recesión si el Gobierno le devolvió al sector privado 15 puntos del PBI?
Se ha puesto de moda hablar del déficit fiscal como el origen de todos los males, cuando en realidad, como sostenía Milton Friedman, el problema es el nivel de gasto público
- Cada una de esas opciones de financiamiento del gasto público tiene efectos diferentes en el corto plazo, pero uno solo en términos de asignación de los recursos.En efecto, en la medida que aumente el gasto público hay una transferencia de recursos del sector privado al sector público y, en general, una ineficiente asignación de los recursos productivos.
En términos de actividad económica lo que ocurre es que el sector privado reduce su capacidad de demanda y se la transfiere al sector público, el que asigna esos mayores recursos según lo que el burócrata de turno considera más eficiente. El punto para considerar es determinar por qué el burócrata va a saber mejor que el sector privado, que es el que genera riqueza, cómo asignar los recursos.
Supongamos ahora que el mayor nivel de gasto se financia con endeudamiento interno. Lo que se produce es un desplazamiento del sector privado del mercado crediticio. El Estado entra como un elefante en un bazar aumentando la demanda de crédito y la tasa de interés, con lo cual desplaza a los particulares.
Si el Estado se financia con deuda externa, en el corto plazo puede aumentar el gasto sin afectar al sector privado. Sin embargo, en el largo plazo los mayores intereses a pagar se traducen en mayor carga tributaria.Finalmente, otra forma de financiar el gasto público es con consumo de capital. Las rutas tienen pozos y no se las arregla, no se pinta el costado de la ruta para ver dónde está la banquina, etc.
Este es uno de los mecanismos que está utilizando el O para tener energía barata, se consumió el stock energético y el país volvió a los cortes luz, al punto que hubo que importar barcos con gas licuado.De lo anterior, se desprende que la reducción del desequilibrio fiscal que se tradujo en una fuerte recesión se basó en dos instrumentos fundamentales:- Por tanto, si hubiese habido una genuina baja del gasto público con reducción de impuestos, nunca se debería haber dado la recesión del primer semestre y que todavía no se sabe si tocó fondo.La razón es muy sencilla: si el Estado dejaba de gastar y le devolvía poder de compra al sector privado con menos impuestos, bajaba la demanda del sector público y aumentaba la del sector privado, el nivel de actividad no caía.
La suba de tarifas del sector público tampoco debería afectar el poder de compra del sector privado porque antes no se pagaba en las boletas de luz, gas, agua o en el boleto de transporte público, pero si con impuestos, deuda o emisión monetaria.
Si fuese cierto que una suba del gasto público genera recesión, por lógica consecuencia un aumento debería generar más actividad económica, con lo cual se estaría cayendo en el keynesianismo más puro que pueda encontrarse.
Por eso, cuandoCOMPARTIR:
Notas Relacionadas
LA VIDA.-
Messi eligió vestir la camiseta Argentina cuando podía no hacerlo.ARGENTINA UN PAIS DESCUARTIZADO ¿ ALGUNA VEZ SE PODRA RECUPERAR EL ESTADO DESTRUIDO Y LLEVADO A LA MINIMA EXPRESIÓN?
Una publicación reciente en Facebook llamó la atención al enumerar los cierres, privatizaciones y desmantelamiento de numerosas instituciones estatales en Argentina. El texto describía vívidamente una nación que lidia con una república fragmentada, invitando a los lectores a reflexionar sobre el enorme desafío de reconstruir un Estado cohesionado.El costo social de las medidas de austeridad ha recaído desproporcionadamente sobre los ciudadanos, los trabajadores y los sectores más marginados de la sociedad. Mientras tanto, la élite política parece prosperar en una burbuja de poder en ascenso, disfrutando de privilegios y utilizando herramientas que siguen agotando los recursos del país. La corrupción, comparable a una enfermedad terminal, se ha arraigado profundamente, exacerbando la crisis.
Esta reflexión digital ofrece una visión accesible pero aleccionadora de la realidad sociopolítica de Argentina, e insta al diálogo público sobre cómo recuperar un futuro unificado para la nación en medio de desafíos sistémicos.