10 de septiembre de 2024
Para producir “carne artificial”, “se requieren cantidades muy importantes de energía fósil”
Lo aseguró el titular de la OPIC, Juan José Grigera Naón, quien planteó, además, una cuestión aún no resuelta a nivel internacional: cómo deberían denominarse estos productos creados en laboratorio a partir de células madre extraídas de músculos de animales
Grigera Naón deja planteada una cuestión de nomenclatura que no resulta menor: ¿cómo denominar a un alimento que se produce cultivando células de animales en un laboratorio? ¿Deberíamos hablar de “bife” o “hamburguesa” deSin dudas, no es sólo una cuestión semántica. De hecho, la Organización para las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha señalado que “la terminología desempeña un papel fundamental en el proceso destinado a garantizar que los alimentos sean inocuos”, y agrega que “la cuestión de la nomenclatura es uno de los problemas que se plantean a medida que la humanidad intensifica la búsqueda de nuevas formas de proteínas”.
En ese contexto, la FAO analizó una serie de nombres acuñados en los últimos tiempos: Takeuchi, explicó que, aunque no se estableció una denominación oficial para el producto, la mejor opción sería la de “alimentos derivados de cultivos celulares”.
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