Contra el tsunami de barcos chinos: endurecen las medidas para combatir la pesca ilegal en el Mar Argentino
Las presunciones de la nueva normativa otorgan mayor peso a los medios remotos de detección de actividad sospechosa o directamente ilícita. Los casos de un buque español y dos de propiedad china, pero con bandera de Vanuatu
>El habitual tsunami de barcos extranjeros, mayormente chinos, que cada año se instala frente al Mar Argentino, en la llamada “
Milla 201”, pero a veces incursiona dentro de la Zona Económica Exclusiva (ZEE), en la que solo pueden pescar barcos con pabellón argentino, deberá en adelante tener más cuidado.
Concretamente, la Subsecretaría de Recursos Acuáticos del Ministerio de Economía dispuso mediante la publicación en el Boletín Oficial una normativa que fortalece la vigilancia y el régimen de sanciones “contra buques de bandera extranjera que operan de manera ilegal en la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA)”.
En base a presunciones legales, se podrá iniciar sumario y sancionar a buques extranjeros, aunque aleguen no estar pescando, sino simplemente transitando o refugiándose en el Mar Argentino. Por caso, se considerará que un buque extranjero está pescando ilegalmente si navega a una velocidad inferior a 6 nudos “realizando cambios de rumbo compatibles con tareas de pesca”. El control estará a cargo de la Prefectura Naval Argentina (PNA) y se apoyará en el Sistema Guardacostas, basado en registros satelitales y electrónicos “como evidencia de alta precisión”.
Según la norma oficial, no solo se busca sancionar “sino también garantizar un proceso justo: el proyecto permite que los capitanes de los buques presenten sus descargos y pruebas técnicas (como reportes meteorológicos o partes de avería) para justificar sus movimientos, asegurando el cumplimiento del debido proceso” El procedimiento, justificó el Gobierno, “se alinea con el Principio Precautorio, que obliga al Estado a actuar preventivamente ante la posibilidad de daños graves al ecosistema marino, incluso antes de tener una certeza científica absoluta al momento de detección”.El cambio normativo se dio poco después de que el 1 de febrero la PNA detectara al pesquero arrastrero español “Playa Da Cativa” haciendo pesca ilegal en la ZEE, navegando durante 45 minutos a una velocidad inferior a cuatro nudos, en infracción de la Ley Federal de Pesca (ley 24.922), que regula la pesca en aguas jurisdiccionales.
Antes, el 29 de enero, Prefectura había notificado al capitán del buque que estaba muy cerca del límite legal y debía evitar incursiones dentro de la ZEE. El mismo buque y otro arrastrero español de la firma española Moradiña, habían sido detectados haciendo pesca ilegal en 2012, con licencia de pesca de Malvinas. En ese momento, el gobierno usurpador de las islas defendió a los pesqueros y acusó a la Argentina de hacer “terrorismo ambiental”. Eso ahora existe a partir de la normativa que dispuso la Subsecretaría que encabeza Juan Antonio López Cazorla.
Dos Santos recordó que el 10 de enero se detectó haciendo pesca ilegal al Bao Feng, un barco con bandera de Vanuatu, en la zona de Bahía Camarones, se hizo sumario y se está en trámite internacional de cobro de la multa.
Los buques españoles, taiwaneses y coreanos, que también pescan frente al Mar Argentino, son mucho menos numerosos que los cerca de 500 buques chinos, sea que pesquen con bandera del gigante asiático o Agustín de la Fuente, presidente de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (Capip), consideró positiva la medida oficial, pues “emula lo que pasa en la ZEE para los pesqueros locales.
También sirve, agregó, el envío al Congreso del proyecto para adherir al convenio FAO sobre “Estado Rector de Puerto” que ya fue “visado” por Cancillería, y el Acuerdo de la OMC contra los subsidios a la pesca, al que paradójica (o cínicamente) también adhirió China.
El nuevo protocolo de detección “es muy positivo, lo venimos pidiendo hace años: que con pruebas suficientes, basadas, en sensores remotos, se sancione le pesca ilegal. Hasta la fecha Argentina no lo había hecho porque para la Justicia y el Ejecutivo no alcanzaba lo probado con tecnologías remotas, como la información satelital. Esto cambia la ecuación. Si uno tiene observaciones satelitales, identifica el barco, su velocidad, ubicación, son pruebas suficientes y hay que sancionar, así el ingreso sea de 100 metros o 10 kilómetros. Estamos en el siglo XXI”, afirmó por su parte Milko Schvartzman, investigador del Círculo de Políticas Ambientales (CPA) y experto en pesca marina. Schvartzman también mencionó dos de los los tres casos de pesca ilegal referidos por Dos Santos. “Los dos buques de Vanuatu fueron fabricados en China, son capitaneados por chinos, partieron de China, nunca estuvieron en Vanuatu y su base de reaprovisionamiento y logística es el puerto de Montevideo”, aclaró. El experto también espera que Argentina ratifique el Tratado de Altamar, que apunta al uso sostenible del océano en aguas “más allá de jurisdicción nacional”, que equivalen –dijo- al 43% de la superficie del planeta.
Cabe consignar también que en diciembre último se detectó un buque chino con una El posible mapeo ilegal y la manipulación de permisos y transferencias de pesca entre estructuras opacas cuyo vértice es una corporación estatal china es relevante a la luz del arribo de un buque chino para investigar la “Fosa de Atacama”, frente a aguas continentales chilenas.
La investigación está a cargo del Instituto de Ciencias e Ingeniería del Mar Profundo (Idsse) de la Academia de Ciencias China (CAS). Un detalle llamó la atención de la Armada chilena, que monitoreará las actividades del buque de investigación Tan Suo Yi Hao, pues alberga al submarino Fendoushe, Fue avistado en 2025 frente a las costas de Filipinas, India y Australia y fue señalado como un “buque espía” por expertos y autoridades de varios países.