25 de septiembre de 2022
Moreno Ocampo: "Se necesita un nuevo acuerdo político para rechazar la violencia"
La figura del exfiscal adjunto del Juicio a las Juntas y jurista, Luis Moreno Ocampo, volvió a cobrar notoriedad por estos dÃas con motivo del inminente estreno de la pelÃcula "Argentina 1985", de Santiago Mitre, que repasa las alternativas del histórico proceso oral y público que se siguió a los jerarcas de la última dictadura militar, y con una mirada puesta en el presente, el letrado insistió en la necesidad de consensuar "un nuevo acuerdo polÃtico y colectivo en rechazo a la violencia", tras el
intento de asesinato sufrido por la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner
."Me parece importante hacer una condena colectiva del intento de asesinato a la vicepresidenta. Me gustarÃa mucho ver una marcha donde Máximo Kirchner y Patricia Bullrich estén juntos contra la violencia, porque esto no puede pasar más, no podemos volver a la violencia", señaló Moreno Ocampo en diálogo con Télam.
Desde la ciudad de Los Ãngeles, donde actualmente se encuentra ejerciendo la docencia, Moreno Ocampo no disimuló su entusiasmo por la repercusión que cree va a tener
"Argentina 1985"
y el rol central que la comunicación y el cine pueden ocupar a la hora de "contar de dónde venimos y lo importante que fue para los argentinos recuperar la democracia y la libertad".Moreno Ocampo relató a esta agencia cómo con sólo 32 años "se metió de lleno" en la investigación que llevarÃa a la condena de los máximos responsables de los crÃmenes cometidos durante la última dictadura cÃvico-militar, y aseguró que se trató de la "culminación de un proceso social y polÃtico único" cuya trascendencia buscó rescatar con la reedición de su libro "Cuando el poder perdió el juicio".
Desde su vasta trayectoria como fiscal de la primera Corte Penal Internacional, Moreno Ocampo evaluó, además, la coyuntura polÃtico-judicial actual de Argentina y ponderó como urgente la tarea de "desmontar un núcleo importante dentro del sistema de la Justicia federal que busca proteger a ciertos polÃticos y atacar a otros".
- El Juicio a las Juntas fue un hito de la democracia que legitimó fuertemente el papel del Poder Judicial de cara a la sociedad. En la actualidad, existe cierto descontento social o deslegitimación del rol de la Justicia ¿Cómo cree que puede recuperarse esa confianza perdida?
- Me parece que es un tema no sólo de jueces y fiscales sino de la clase polÃtica argentina. Asà como en 1983 se hizo un acuerdo polÃtico para que la muerte dejara de ser una herramienta polÃtica, ahora necesitamos un nuevo acuerdo polÃtico. Debemos dejar en claro que la corrupción no es parte de la polÃtica. Necesitamos un acuerdo polÃtico, sino ningún juez va a salvarnos.
- ¿Cómo es que llega Julio Strassera a usted para que participe del Juicio a las Juntas en 1985?
- Yo trabajaba en el departamento de investigaciones de la Facultad de Derecho de la UBA y tenÃa mi puesto además en la ProcuradurÃa General de la Nación asesorando en casos de la Corte Suprema de Justicia. Mi jefe conocÃa y me recomienda con Julio (Strassera), quien le habÃa contado que estaba armando el equipo y necesitaba ayuda. Me reúno con él y le explico que nunca habÃa participado de un juicio, que no tenÃa experiencia real. Me contestó que mi falta de experiencia "era una ventaja" porque ese juicio no iba a seguir las reglas normales. TenÃamos que hacer una investigación en muy poco tiempo, no podÃamos contar con la policÃa ni con el sistema de inteligencia. TenÃamos que inventar algo diferente.
- ¿Cómo es que se conforma ese joven equipo de investigación?
- Julio me contó que cuando quiso llevar a fiscales que estaban nombrados en el fuero federal encontró resistencia, algunos porque no les parecÃa bien juzgar a los militares, otros por miedo. Armamos un equipo de manera urgente. Éramos un grupo de jóvenes de entre 20 y 27 años.
- ¿De que manera se produjo el proceso de producción de prueba?
- Desarrollamos sin saberlo una tecnologÃa nueva de investigación. El informe de la Conadep (Comisión Nacional para la Desaparición de Personas) era un informe general con testimonios de miles de personas. Tomamos los casos más sólidos y los transformamos en distintos casos especÃficos. Éramos muy conservadores en la prueba, asà logramos probar los cargos más fuertes de privación de la libertad, tormentos y homicidio. Buscamos casos de todo el paÃs para probar que era un método general, en todos los años desde 1976 a 1982 y tenÃamos que probarlo en las tres fuerzas. También nos encontramos con muchos casos de robo a las vÃctimas y de violaciones. Siempre me voy a acordar de un caso en particular, una testigo que cuando terminó de declarar preguntó si podÃa declarar algo más y contó cómo la violaron. Ella querÃa contar ante los jueces, ante todo el mundo, cómo la habÃan violado. Me impresionó. En todos los casos las mujeres habÃan sido secuestradas y violadas, fue permanente y sistemático.
- A cada uno le funciona el miedo de una manera distinta. Todos sabÃamos que habÃa un peligro, yo personalmente pensaba que mientras no hubiera un golpe de estado no iba a pasar nada pero cada vez que subÃa a mi auto y daba vuelta la llave pensaba que podÃa explotar. Me acuerdo que ponÃa el auto en marcha con la puerta abierta porque eso genera que la onda expansiva sea menos fuerte. HacÃa eso y me iba a trabajar. Además, vivÃa enfrente de la Escuela de Inteligencia del Ejército, por lo que me cruzaba todo el tiempo con oficiales que iban a la escuela cada mañana. La presión estaba pero nuestra tarea hacÃa que sintiéramos que lo tenÃamos que hacer igual.
- ¿Eran conscientes en ese entonces de la envergadura de la tarea que llevaron a cabo y de lo que significarÃa en la historia del paÃs?
- Hace dos semanas nos juntamos a comer los que formamos ese equipo, donde solÃamos comer en aquel tiempo. Mis colegas decÃan que éramos unos inconscientes. Yo les dije que no, que aprendimos sobre la marcha pero sabÃamos lo que hacÃamos. Ese fue un rol importante de Strassera, el hablar en los medios y decir voy a juntar las pruebas para condenar a los comandantes y la gente le creyó. Nosotros llamábamos y la gente venÃa corriendo a ayudarnos. En la oficina tenÃamos ocho chicos trabajando y a cada hora venÃa una familia o una persona a contarnos su historia o a traernos pruebas.
- Este 29 de septiembre se estrena en nuestro paÃs la pelÃcula Argentina 1985 de Santiago Mitre que relata las alternativas del Juicio a las Juntas ¿Qué le pareció y qué expectativa tiene sobre su repercusión?
- La pelÃcula es excelente y llega de forma muy emotiva a todos. Llega a mis hijos, a chicos de 20 años que hoy no sabÃan lo que habÃa sucedido. Espero que la pelÃcula sirva a los jóvenes para entender que la ley, si bien es invisible y parece aburrida, muchas veces es una cuestión de vida o muerte al aplicarla.
- ¿Qué opina sobre cómo se han llevado a cabo y siguen llevándose a cabo los juicios por delitos de lesa humanidad?
- La Argentina es estadÃsticamente el paÃs que ha hecho más juicios por este tipo de crÃmenes y el que se sigan efectuando es muy importante. Pero, si bien el juicio penal es una forma de ayudar a las vÃctimas, no es una reparación absoluta. SerÃa muy importante para cerrar conseguir los archivos de los militares que están escondidos en algún paÃs del mundo.
- Respecto al sistema judicial argentino y sus principales actores ¿Qué opinión tiene sobre su funcionamiento en la actualidad?
- Creo que tenemos un sistema, sobre todo en la Justicia Federal de investigación, donde hay un núcleo importante que se dedica a proteger a los polÃticos que están o que tienen poder y atacar a otros. Eso es un problema muy serio que tenemos que desmontar. Cuando fui fiscal en el Juicio a las Juntas, mi misión era noble, buena. Pero si te llama un juez para que protejas al poder de turno, esa misión es horrible. Lo que está pasando en Argentina es que le dimos una misión mala a los jueces federales de investigación, tenemos que cambiar eso.


