GENTE
12 de septiembre de 2026
CURIOSIDADES.-
Kintsugi.-
El arte de brillar con las cicatrices.
Hace más de 500 años, en Japón, un shogun rompió su tazón favorito para la ceremonia del té. Lo mandó a reparar a China y volvió con feas grapas metálicas. No le gustó nada. Entonces les pidió a sus artesanos que buscaran una forma más bella de repararlo.
Y así nació el Kintsugi: el arte de unir lo roto con laca mezclada con polvo de oro, plata o platino.
La filosofía detrás es poderosa y es todo lo contrario a lo que nos enseñaron. En Occidente, si algo se rompe, lo escondemos o lo tiramos. En Japón, lo celebran. No tapan la fisura. La iluminan.
Nos dice tres cosas:
1. La ruptura es parte de la historia, no el final. Ese jarrón no es el mismo de antes, es mejor. Tiene una historia para contar.
2. No hay que esconder las cicatrices. Son las que nos hacen únicos, las que prueban que pasamos por algo y seguimos acá.
3. Lo reparado puede valer más que lo original. Mucho más.
¿No somos todos un poco así? Todos tenemos alguna rajadura por ahí.
No somos perfectos. Somos piezas de Kintsugi. Y brillamos, justamente, por donde alguna vez nos rompimos.
Por: Aldana Spinoza.-