En una mañana fría el viernes pasado pre receso invernal se oficializó la inauguración de este Centro Educativo de Primera Infancia al que asisten más de 100 niños, niñas y jóvenes que reciben cuidado, contención, apoyo escolar y servicio de comedor. Durante el acto y bajo la atenta mirada de sus familias, los pequeñitos fueron los protagonistas del corte de cinta junto al mandatario Aguilera, directivos de las institución, autoridades locales y provinciales que acompañaron el feliz evento.
El jefe comunal emocionado en su discurso rememoró los inicios de este lugar, que fue logrado gracias a la incesante tarea de la comunidad religiosa de Lotes Bigolotti; la Directora del CEPI Anita Scilipotti se refirió al Padre Eduardo, que en sus años de sacerdocio en Tupungato tuvo enorme implicancia y fue pionero de este sitio al elegir junto a los vecinos y vecinas el mejor punto para construir el primer edificio que tuvo en ese entonces el jardín maternal, hasta llegar a este período donde el establecimiento ha sido mejorado y ampliado para beneficio de las presentes generaciones que hacen uso del espacio y para las futuras que podrán seguir disfrutándolo.
Aguilera destacó que la educación constituye uno de los pilares fundamentales de la gestión municipal y reafirmó el compromiso de continuar invirtiendo en infraestructura que permita ofrecer mejores oportunidades para las primeras infancias, en ese sentido agradeció el rol de todas las personas que prestan sus servicios en el lugar: "...quiero agradecerle a cada una de las docentes del CEPI Niños Jesús de Praga, que tienen mucha vocación y mucho compromiso el día a día para cuidar a los chicos de la comunidad".
Por su parte, la Directora Scilipottit compartió las sensaciones de los chicos al ver el proceso de mejoras: "Estaban felices porque el otro jardincito era un lugar bonito, estábamos las seños, estaban todos, pero era pequeñito y cuando empezaron a ver que se hacía tan grande, que los colores, las mesitas, las cosas que se iban poniendo, era un sueño. Es un lugar precioso para poder estar y pasar las horas acá adentro".
Con una inversión superior a los 300 millones de pesos, este proyecto representa un importante avance para la educación y la primera infancia, dando respuesta a una creciente demanda y resolviendo necesidades edilicias históricas. Los trabajos de la obra gruesa -a cargo de la empresa Conyser S.A.- se ejecutaron por etapas para garantizar la continuidad de las actividades del establecimiento, permitiendo que los asistentes y sus familias siguieran las actividades y rutinas con normalidad durante el proceso.
La intervención permitió recuperar y poner en valor el edificio existente, además de finalizar una construcción que permanecía inconclusa desde hacía varios años. Entre las principales mejoras se destacan la construcción de un nuevo hall de ingreso, la remodelación integral de las aulas existentes, la incorporación de sanitarios independientes para cada sala compuesto por bachas a baja altura, boxes infantiles y un sector de higiene y cambiado de bebés y se sumaron sanitarios adaptados, la renovación completa de las instalaciones eléctricas, sanitarias y de gas, el reemplazo de pisos, revestimientos y carpinterías, y la optimización de las condiciones de seguridad y confort. La ampliación incrementó en más de un cincuenta por ciento la superficie del edificio, incorporando dos nuevas salas, un amplio Salón de Usos Múltiples con comedor, una cocina totalmente equipada con sectores de almacenamiento diferenciados. Además se trabajó con el uso del color como elemento identificador de cada sala; cada espacio posee un color propio en puertas y muros interiores, siguiendo una composición inspirada en los colores del arcoíris lo que permite que los niños puedan reconocer fácilmente su sala, generando identidad y sentido de pertenencia dentro del edificio.
La obra también incluyó la puesta en valor de los espacios exteriores mediante tareas de forestación, mejoras ambientales, cercos verdes, tratamiento de suelos y nuevos sectores de juego, generando espacios más agradables con nuevos sectores recreativos; del mismo modo se realizó la recuperación del playón deportivo aledaño con un nuevo cierre perimetral, demarcación y pintura de las canchas, arcos de básquet nuevos y mejoras en la iluminación, fortaleciendo el carácter comunitario del espacio Bigolotti como lugar de encuentro, aprendizaje y desarrollo.
Y otro punto favorable de la obra es que el Salón de Usos Múltiples (SUM) será concebido como un espacio abierto a la comunidad. Fuera del horario de funcionamiento del CEPI, podrá destinarse al dictado de talleres, capacitaciones y otras actividades comunitarias impulsadas por el Municipio, ampliando las oportunidades de formación y encuentro para vecinos y vecinas de la zona.