ACTUALIDAD
19 de mayo de 2026
Cuidados en el hogar para evitar intoxicaciones por monóxido de carbono
Ante la llegada de las bajas temperaturas y el mayor uso de calefacción en los hogares, la Municipalidad de Tunuyán impulsa una campaña de prevención para evitar intoxicaciones por monóxido de carbono. La acción es llevada adelante por la Dirección de Defensa Civil y busca acercar información clara a los vecinos durante la temporada de frío.
El monóxido de carbono es un gas altamente peligroso porque no tiene olor, color ni sabor. Esta característica hace que su presencia sea difícil de advertir y, por eso, resulta fundamental tomar medidas de cuidado al momento de calefaccionar los ambientes.
Este gas puede generarse por la mala combustión de estufas, calefones, braseros, cocinas, hornos u otros artefactos utilizados dentro de la vivienda. Por este motivo, una de las principales recomendaciones es controlar periódicamente el funcionamiento de los equipos de calefacción con gasistas matriculados.
También es importante verificar que los respiraderos no estén tapados y prestar atención al color de la llama. Cuando la combustión es correcta, la llama debe ser azul y uniforme; si presenta tonos amarillos o anaranjados, puede indicar un funcionamiento inadecuado.
Desde el dirección municipal recuerdan que la ventilación de los ambientes es una medida central para reducir riesgos. Dejar una puerta o ventana entreabierta permite mantener un intercambio de aire constante, especialmente durante la noche o en espacios cerrados.
En el caso de braseros y estufas, se recomienda encenderlos y apagarlos siempre en el exterior de la vivienda. Antes de dormir o salir del hogar, se deben apagar brasas y llamas, cerrar las válvulas de gas y controlar que no queden fuentes de combustión encendidas.
Otra advertencia importante es evitar el uso de hornallas u hornos para calefaccionar. Estos artefactos no están diseñados para ese fin y pueden generar situaciones de riesgo dentro de la vivienda.
Además, se aconseja no colocar recipientes con agua sobre estufas o calefactores, no arrojar al fuego plásticos, gomas o metales, y manipular las garrafas con cuidado. En estos casos, no deben utilizarse objetos para la instalación, ya que pueden dañar la válvula.
Los primeros síntomas de una intoxicación pueden manifestarse con debilidad, cansancio, somnolencia, confusión, dolor de cabeza, náuseas, vómitos, dolor de pecho y aceleración del pulso. Ante cualquiera de estas señales, es necesario actuar con rapidez.
En caso de emergencia, se debe llamar al 911 o acudir a una guardia médica. Mientras llega la asistencia, la persona afectada debe ser trasladada a un lugar ventilado para recibir aire fresco.
