GENTE
1 de abril de 2026
CURIOSIDADES.-
¿Sabías que cuando se recogen monedas de la Fuente de Trevi en Italia se lleva a cabo una operación verdaderamente organizada, generalmente los lunes por la mañana bajo supervisión policial?
Los operarios entran en la cuenca con equipos especiales. Se corta el agua temporalmente y, con largas escobas y potentes bombas, las monedas se apilan y luego se succionan desde el fondo, con cuidado de no rayar el preciado mármol del monumento. Las pesadas bolsas blancas llenas de metal húmedo se sellan bajo la atenta mirada de los Carabineros y se transportan a un almacén seguro.
Poca gente sabe que este dinero, aproximadamente un millón y medio de euros al año, no termina en las arcas del Ayuntamiento de Roma. Financia íntegramente los supermercados solidarios de Cáritas, que transforman los deseos de los turistas en comida para familias necesitadas.
En el centro de clasificación, las monedas se limpian y secan cuidadosamente. Se separan de los objetos que terminan en la fuente por casualidad o a través del juego: gafas de sol, joyas, fichas de casino e incluso dentaduras postizas. Después, se clasifican por valor y se preparan para su depósito bancario.
En el fondo de la fuente, hay más que euros. Dólares estadounidenses, yenes japoneses, libras esterlinas y monedas de todo el mundo se mezclan en el agua. Gracias a acuerdos con bancos, todo se intercambia y se recupera. Ninguna donación se desperdicia, sin importar el país de origen.
La tradición proviene de una leyenda sencilla pero poderosa. Se dice que al lanzar una moneda con la mano derecha sobre el hombro izquierdo, un día volverás a Roma. Con dos monedas, encontrarás el amor. Con tres, te casarás. Cada día, miles de personas realizan este gesto sin saber realmente dónde va a parar su dinero.
Los supermercados solidarios funcionan como tiendas normales, pero sin pagos en efectivo. Las familias reciben una tarjeta de puntos con la que pueden elegir productos de primera necesidad, alimentos, pañales y artículos de higiene. Un sistema que protege la dignidad y permite a las personas elegir lo que realmente necesitan.
Las monedas también apoyan comedores sociales, residencias estudiantiles y programas de reinserción laboral. Esas pequeñas esperanzas arrojadas al agua se convierten en una ayuda concreta para quienes atraviesan momentos difíciles, cubriendo una parte significativa del presupuesto de la organización. A lo largo de los años, se ha debatido quién debería administrar estos fondos. En un momento dado, se consideró asignarlos al presupuesto municipal para obras públicas. Pero al final, prevaleció un principio simple: el dinero que se lanza con un deseo debe usarse para hacer el bien.
Hoy en día, la seguridad es extremadamente alta. Antiguamente, la gente entraba en la fuente por la noche con imanes o redes para robar las monedas. Ahora, cualquier intento se considera un delito y la zona está vigilada las 24 horas.
La Fontana de Trevi, obra maestra de Nicola Salvi, se alimenta del antiguo acueducto Acqua Vergine, que ha traído agua pura a Roma desde la antigüedad. Saber que esas monedas, sumergidas en esa agua, terminan ayudando a los necesitados añade un significado aún más profundo al gesto.
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Extraído de la web.-
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