4 de marzo de 2026
Talento laboral: cuáles son las habilidades más buscadas por las empresas argentinas a la hora de contratar

Casi dos tercios de las compañías locales encuentran dificultades a la hora de conseguir los talentos que necesitan
El 64% de las empresas argentinas experimenta dificultades para cubrir puestos de trabajo por la falta de personal con las habilidades necesarias, ubicando al país en el quinto lugar del ranking regional. Este porcentaje refleja una baja de un punto respecto al año anterior, pero confirma la persistencia de un desafío estructural en el mercado laboral.
Según un informe de ManpowerGroup, entre los sectores más afectados se encuentran la industria automotriz, con un 83% de empresas reportando problemas para encontrar talento adecuado, seguida por los rubros de información (74%), tecnología y servicios (72%) y hospitalidad (71%). Estas cifras evidencian la presión que enfrentan áreas clave para la economía nacional.
Las competencias técnicas más difíciles de hallar incluyen atención al cliente y front office, desarrollo y aplicación de modelos de inteligencia artificial y alfabetización en IA.
Paralelamente, las habilidades blandas más demandadas son adaptabilidad y disposición para aprender, comunicación, colaboración y trabajo en equipo, además de pensamiento crítico y resolución de problemas.
La investigación muestra que un segmento significativo de los empleadores consultados, el 20%, no adopta ninguna medida para revertir la escasez de talento.
Otros empleadores, en cambio, han puesto en marcha estrategias como upskilling (capacitar o entrenar a una persona para que mejore sus habilidades actuales) y reskilling (adquirir habilidades completamente nuevas para desempeñarse en un puesto diferente al actual) de empleados actuales (18%), mayor flexibilidad horaria (14%), flexibilidad de ubicación (14%), aumento de salarios (12%), apuntar a nuevos grupos de talentos (12%) y aumento de la fuerza laboral temporal.
A nivel global, la escasez de talento alcanza un promedio del 72 por ciento. Eslovaquia encabeza la lista de países con mayores dificultades para encontrar personal calificado (87%), seguida por Grecia y Japón (ambos con 84%). En contraste, Finlandia (60%), Polonia (57%) y China (48%) reportan los menores niveles de escasez.
Luis Guastini, director general y presidente de ManpowerGroup Argentina, advirtió: "Si bien los resultados muestran una leve mejora respecto del año anterior, la brecha entre oferta y demanda de habilidades continúa siendo un desafío estructural para el mercado laboral argentino.
"En un contexto donde industrias clave como la automotriz, tecnología e información enfrentan niveles críticos de escasez, las organizaciones necesitan talento con competencias técnicas específicas, pero también con capacidades humanas como la adaptabilidad, la colaboración y el pensamiento crítico", sostuvo.
Guastini agregó: "Frente a este escenario, resulta preocupante que una de cada cinco empresas no esté tomando medidas para revertir la situación. La solución requiere un compromiso compartido: invertir en estrategias como upskilling y reskilling, revisar las propuestas de valor al empleado y trabajar articuladamente con el sistema educativo y el Estado para acelerar el desarrollo de las habilidades que hoy demanda el mercado".
Vale mencionar que el avance de la inteligencia artificial (IA) en el ámbito laboral está modificando de forma significativa las demandas de habilidades. La integración de nuevas tecnologías genera una transformación en las tareas y en los perfiles requeridos por las empresas, que buscan personal capaz de operar, desarrollar y supervisar sistemas basados en IA.
Esto se refleja en la dificultad para encontrar profesionales con competencias específicas, como el desarrollo y la aplicación de modelos o la alfabetización en herramientas de IA.
La adopción de soluciones tecnológicas automatizadas también impulsa el valor de las habilidades humanas, conocidas como blandas. En escenarios donde la IA asume tareas rutinarias o técnicas, las empresas priorizan la adaptabilidad, la capacidad de aprendizaje continuo, el pensamiento crítico y la colaboración.
La convivencia entre el trabajo humano y la inteligencia artificial exige una actualización constante tanto en conocimientos técnicos como en competencias interpersonales, lo que plantea un desafío adicional para el sistema educativo, el sector privado y los trabajadores.