4 de enero de 2026
Delcy Rodríguez y los peligros de un madurismo sin Maduro

La funcionaria chavista quiere ser la sucesora del tirano
La caída de Maduro es una victoria extraordinaria que debe ser bien administrada. Si bien es cierto es importante garantizar estabilidad política y económica, esos intereses jamás pueden estar por encima del tema central: El reconocimiento de las autoridades legítimamente electas.
El chavismo es un monstruo de 3 cabezas. Delcy y Jorge Rodríguez, Diosdado Cabello y Vladimir Padrino. Los tres bloques son poderosos y problemáticos, pero solo uno será el interlocutor con Estados Unidos: Delcy Rodríguez. Los otros recibirán una oferta que no podrán rechazar.
Un liderazgo fuerte en Estados Unidos. El presidente Trump hizo lo que varias administraciones prometieron, pero ninguna pudo cumplir: Sacar al tirano de Miraflores y dar una oportunidad a la democracia, la seguridad y la institucionalidad.
El mensaje para Cuba, Nicaragua, Colombia y México. La captura de Maduro deja un mensaje claro: Estados Unidos combatirá al narcotráfico y a los tiranos con todos los recursos disponibles, incluyendo el militar. Particularmente el militar.
Cuidar el momento. La salida de Maduro no puede ser un cambio de forma sino de fondo. La meta no puede ser dividida, diluida o derivada en otras acciones o intereses. La democracia y la libertad no pueden ser negociadas.
La lucha por la libertad es hasta el final. Tras la caída de Maduro queda claro que la democracia no es fácil, es complicada y lejos de ser una carrera de velocidad es una carrera de obstáculos y resistencia. La libertad de Venezuela todavía hay que seguirla construyendo y la salida de Maduro es sin lugar a dudas un gran comienzo. Lo mejor esta por venir.








