16 de septiembre de 2022
A casi 16 años de su desaparición, continúa la búsqueda de Julio López
A pocos d�as de cumplirse 16 a�os de la segunda desaparici�n del alba�il y militante peronista Jorge Julio L�pez, la Unidad Fiscal que interviene en los procesos por delitos de Lesa Humanidad contin�a con la tarea de entrecruzar 10 millones de registros telef�nicos en busca de pistas sobre el hombre y relevar la informaci�n existente sobre 66 tumbas NN en el Cementerio de La Plata.
Rub�n L�pez, uno de los hijos del alba�il, critic� en sus redes sociales la falta de avances en la causa al afirmar: "Otro a�o m�s y nada".
El hombre convoc� a quienes quieran participar
el domingo pr�ximo
a las 15 a la casa de L�pez, en 140 y 69 de Los Hornos, a "presentar un nuevo mural que estar�n haciendo profesores y alumnos de la Facultad de Artes de la Plata. Sin L�pez no hay nunca m�s!", expres�.Seg�n precis� a T�lam una fuente de la Unidad Fiscal que interviene en los proceos por Delitos de Lesa Humanidad, "la causa tiene movimientos permanentes con dos l�neas de trabajo".
Tumbas NN en el Cementerio de La Plata
"Se sigue trabajando de modo constante con el Sistema Federal de B�squeda de Personas Desaparecidas y Extraviadas (Sifebu), particularmente en el relevamiento de informaci�n sobre los 66 NN enterrados en el cementerio de La Plata. Es la l�nea que tiene que ver con la posibilidad de localizar el cuerpo de L�pez entre restos inhumados sin identificaci�n", se explic�.
Se trata de los cuerpos NN ingresados a la necr�polis platense a partir de 2006.
Registros telef�nicos
La segunda l�nea "es el estudio de una base de datos telef�nicos que logramos reconstruir con la DATIP, que tiene como finalidad establecer par�metros para la identificaci�n de sospechosos", a�adieron.
Son 10 millones de registros telef�nicos que arrojaron las antenas telef�nicas cercanas al domicilio de L�pez e incluyen llamadas y mensajes.
"En esta segunda linea hemos descartado pistas que surgieron en base a los nombres de titulares de l�neas telef�nicas que se correspond�an con personal de centros clandestinos de detenci�n. Es decir, hab�a l�neas activas de presuntos represores en el horario cr�tico en cercan�as del domicilio de L�pez (por los datos de las antenas), a los cuales investigamos y descartamos, pues no se trataba de represores sino de hom�nimos", confi� la fuente.
"No podemos hablar de avances, pero s� de dificultades que se fueron salvando en estas tareas", asegur� la fuente.
"Por ejemplo, en cuanto a los NN se complic� la localizaci�n de informaci�n relacionada a los cuerpos inhumados sin identificaci�n en el registro provincial de las personas. Esto ha insumido mucho trabajo a los profesionales del Sifebu, que han estado relevando informaci�n en las oficinas correspondientes", explic�.
El alba�il Jorge Julio L�pez desapareci� el 18 de septiembre de 2006, cuando estaba previsto que se presentara en el Sal�n Dorado del Palacio Municipal de La Plata para escuchar los alegatos del juicio contra el represor Miguel Etchecolatz, en el que �l hab�a testificado a fines de junio de ese a�o, en uno de los testimonios m�s relevantes para lograr condenar al exjefe policial.
L�pez pudo identificar al represor como quien particip� del operativo en el que fue secuestrado a fines de octubre de 1976 y como uno de los que les aplicaba torturas a �l y a otros detenidos en el centro clandestino de Arana.
En una entrevista concedida a T�lam meses atr�s, Rub�n L�pez record� que "ya la noche anterior hab�a dejado la ropa lista que iba a ponerse, hab�a acordado qui�n lo iba a pasar a buscar, pero cuando mi primo lleg� a la casa ya no estaba. Al igual que mi hermano, crey� que se hab�a ido antes, solo; as� que se fueron a la municipalidad pensando que lo encontrar�an ah�, pero no estaba. Nunca supimos qu� pas�", agreg�.


