ACTUALIDAD
2 de julio de 2024
SAN CARLOS: ENTREGA DE SUBSIDIO A LA LIGA DE FÚTBOL
El Intendente Municipal Dr. Alejandro Morillas, en reuniones con el
presidente de la Liga Sancarlina de Fútbol, Enrique González, y el
presidente del Honorable Concejo Deliberante (HCD), Ariel Méndez, llevaron
a cabo un acuerdo de convenio en el que se busca cubrir los costos de
seguridad para los partidos de la Liga. De esta forma el Intendente hizo entrega
de la primera parte del convenio, con la presencia de los consejeros de cada
club, así como los directores de Desarrollo Humano y Salud, y de Deportes del
Municipio.
Este apoyo financiero ha sido fundamental para garantizar la seguridad en los partidos de fútbol, permitiendo que las familias de San Carlos puedan asistir a estos eventos con tranquilidad. Este subsidio no solo es una inversión en la infraestructura deportiva, sino también en el bienestar de la comunidad, de esta forma se trabaja para que se pueda disfrutar cada evento deportivo que se convoque. La Municipalidad de San Carlos seguirá trabajando para apoyar el desarrollo del deporte local y asegurar que cada evento deportivo se realice en las mejores condiciones posibles. Con iniciativas como esta, reafirmamos nuestro compromiso con la comunidad y con el fomento de actividades que promuevan un estilo de vida saludable y seguro para todos nuestros ciudadanos
COMPARTIR:
Notas Relacionadas
La mitad del país se percibe clase baja y casi 9 de cada 10 asegura que su salario no le gana a la inflación
El Monitor de Opinión Pública (MOP) de Zentrix Consultora de junio confirma que el malestar económico ya no es sólo una percepción difusa, sino un dato estructural con anclaje directo en el bolsillo: el 50,2% de los argentinos se autopercibe de clase baja, el 86,1% asegura que su salario no le está ganando a la inflación, y el 61% llega con sus ingresos, como máximo, hasta el día 20 del mes.La autopercepción de clase social confirma una sociedad que se ubica mayoritariamente en la base de la pirámide: el 50,2% se define como clase baja, contra apenas un 10,5% que se reconoce en la clase alta; el resto —cerca de cuatro de cada diez— se percibe de clase media. Esta fotografía no es un dato subjetivo aislado ni una simple etiqueta de autopercepción. A diferencia de otras mediciones donde la clase social es sólo una variable descriptiva, en este informe se convierte en la clave explicativa de todo lo demás: cuando se la cruza con la experiencia concreta del ingreso, la autopercepción se confirma número por número, y ahí es donde el diagnóstico deja de ser una sensación para volverse un patrón sistemático.