OPINIÓN
1 de febrero de 2024
LA VIDA.-
"Ya no tengo paciencia para algunas cosas, no porque me haya vuelto arrogante, sino simplemente porque llegué a un punto de mi vida en que no me apetece perder más tiempo con aquello que me desagrada o hiere.
No tengo paciencia para el cinismo, críticas en exceso y exigencias de cualquier naturaleza. Perdí la voluntad de agradar a quien no agrado, de amar a quien no me ama y de sonreír para quien no quiere sonreírme.
Ya no dedico un minuto a quien miente o quiere manipular. Decidí no convivir más con la pretensión, hipocresía, deshonestidad y elogios baratos.
No consigo tolerar la erudición selectiva y la altivez académica. No me ajusto más con la barriada o el chusmerío. No soporto conflictos y comparaciones. Creo en un mundo de opuestos y por eso evito personas de carácter rígido e inflexible.
En la amistad me desagrada la falta de lealtad y la traición.
No me llevo nada bien con quien no sabe elogiar o incentivar.
Las exageraciones me aburren y tengo dificultad en aceptar a quien no gusta de los animales. Y encima de todo ya no tengo paciencia ninguna para quien no merece mi paciencia".
Meryl Streep.-
COMPARTIR:
Notas Relacionadas
Ruido político, silencio social: Argentina entre luchas de poder y penurias cotidianas
El panorama político argentino se asemeja cada vez más a una permanente disputa. Funcionarios gubernamentales, líderes de la oposición y facciones partidistas se enfrentan públicamente por cargos, influencia y control de los recursos públicos, mientras que muchos ciudadanos permanecen excluidos de un debate constructivo. Detrás de los discursos sobre libertad, cambio y recuperación nacional, la cuestión central parece ser quién controlará "una porción mayor del pastel", en lugar de cómo mejorar la vida de la gente común.Por Ariel Alejandro Lareu Da Peña
LA VIDA.-
Te deseo que te ames tanto, que siempre te pongas como prioridad.Una visión para una Argentina próspera
Argentina tiene todo lo necesario para convertirse en uno de los países más prósperos e influyentes del mundo. Posee tierras agrícolas fértiles, abundantes recursos hídricos, importantes reservas de petróleo y gas, litio, potencial de energías renovables, una población talentosa y una posición estratégica en Sudamérica. La cuestión central no es si Argentina tiene recursos, sino por qué estos recursos no se han traducido consistentemente en mejores condiciones de vida para sus ciudadanos.Por Ariel Alejandro Lareu Da Peña