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9 de diciembre de 2023

Más de cuatro millones de personas participaron en el armado del nuevo bastón presidencial

"Lo más bonito de este bastón, que estamos haciendo ya hace 40 años, es que cada vez participa más gente. Empezamos con el bastón de Alfonsín en 1983 en el que trabajaron entre cinco y siete mil personas", expresó el reconocido orfebre argentino. Pallarols recibió al equipo de esta agencia en su casa-taller, un lugar repleto de elementos con alto interés histórico.

Por Giuliana Biasotto 08-12-2023 | 15:18

Foto: Cris Sille.

M�s de cuatro millones y medio de personas participaron en la construcci�n del nuevo bast�n presidencial, que fue entregado el pasado 6 de diciembre por el orfebre Juan Carlos Pallarols, quien los realiza desde 1983, cuando fue la asunci�n de Ra�l Alfons�n.

"Lo m�s bonito de este bast�n, que estamos haciendo ya hace 40 a�os, es que cada vez participa m�s gente. Empezamos con el bast�n de Alfons�n en 1983 en el que trabajaron entre cinco y siete mil personas. Hoy estamos arriba de los cuatro millones y medio de personas", expres� a T�lam el reconocido artesano.

Seg�n detall�, la confecci�n del bast�n comenz� hace un a�o y "con la ayuda de un amigo que trabaja con una moto lleva la empu�adura con un martillo y un cuaderno para que la gente pueda participar de su armado por todo el pa�s".

De esta manera, el orfebre estim� que m�s de 550 escuelas y 300 ciudades formaron parte de la confecci�n de este s�mbolo patri�tico.

"La descripci�n que yo hago del bast�n entre todas sus virtudes es que el mandatario se mantenga recto y brillando por sus ideas propias"

El dise�o de los bastones presidenciales est� compuesto por la empu�adura y el regat�n, confeccionados en plata 925 y madera de urunday, nativa de Argentina.

El orfebre detall� que el urunday es una madera de trabajo, no decorativa, que tiene varias virtudes como su resistencia, ya que no se corrompe frente al agua, el fr�o o el sol, y una vez pulida no hace falta lustrar porque quede brillante y no necesita ser barnizada.

"La descripci�n que yo hago del bast�n entre todas sus virtudes es que el mandatario se mantenga recto y brillando por sus ideas propias. Este a�o trabajamos con madera de Chaco e hicimos ceremonias con pueblos originarios para pedir permiso para extraer la madera", relat�.

Foto: Cris Sille.

El dise�o del bast�n incluye en su empu�adura 24 flores de cargo, una por cada provincia argentina y, como homenaje a las Islas del Atl�ntico Sur, tres pimpollos, acompa�ados por el escudo nacional en el medio.

Sobre pedidos especiales por parte de los mandatarios, el artesano explic� que "no hay problema en agregar algo" siempre y cuando "no modifique la estructura del bast�n".

"Carlos Menem me pidi� en el bast�n de su segundo mandato un Sol de Mayo hecho por su hijo que hab�a fallecido hace poco como homenaje. Alberto (Fern�ndez) me pidi� que le agregue la frase Argentina de pie con letra chica", a�adi�.

Previo a 1983, los bastones de mando eran de madera de malaca con elemento de oro macizo de 18 quilates y dos borlas, pero desde el retorno de la democracia el orfebre decidi� ponerle una impronta m�s nacionalista y producirlo con elementos y s�mbolos representativos del pa�s.

Foto: Cris Sille.

Pallarols, el reconocido orfebre que le dedic� poemas a sus herramientas

El reconocido orfebre argentino Juan Carlos Pallarols cont� los secretos detr�s de algunos de los cientos de elementos con alto inter�s hist�rico que posee en su casa-taller y ponder� el valor de sus herramientas de trabajo a las que, seg�n dijo, les escribi� poemas de amor.

El orfebre y platero, que realiza los bastones de mando presidenciales desde 1983 y logr� que m�s de cuatro millones de personas participaran en el armado del que ser� entregado el domingo, recibi� al equipo de T�lam en su taller ubicado en el barrio porte�o de San Telmo, en donde se asent� hace 54 a�os.

La casa, que tambi�n funciona como museo, fue previamente un conventillo y una cantina llamada Sorrento que en el a�o 1969 Pallarols decidi� comprar.

Cada rinc�n del inmueble est� ocupado por piezas de todo tipo: lirios, cuadros, pelotas de f�tbol obsequiadas por Diego Maradona, la copia del sable corvo de San Mart�n, bastones presidenciales y provinciales, incluso modelos de estribos de mujer, y diversos instrumentos musicales como bombos, violines y un piano de cola.

Sobre la mesa del comedor central, vigilado por un cuadro de San Mart�n cruzando la Cordillera de los Andes de 2,60 por 2,20 metros hecho por su padre, se encuentra un fuent�n con material b�lico proveniente de Israel, Palestina, Rusia y Ucrania, esperando ser fundidos para formar sus reconocidas rosas.

Foto: Cris Sille.

Las

rosas por la paz

son una artesan�a colectiva elaborada en bronce a partir de la fundici�n y forjado de vainas servidas y material b�lico provenientes de zonas de conflicto en las cuales el reconocido artesano, seg�n �l mismo describi�, busca transformar "en material para la paz".

En su familia, el oficio pas� de generaci�n en generaci�n desde el a�o 1735 en Catalu�a, manteniendo las t�cnicas y algunas herramientas conservadas por m�s de 200 a�os, incluido un compresor a pedal en donde modela sus creaciones.

"Esta es la sexta generaci�n que se dedica a la orfebrer�a, los catalanes son muy pr�cticos en ese sentido"

Juan Carlos Pallarols naci� en Banfield, provincia de Buenos Aires y, acompa�ado por el aroma a metal y viruta de su taller, rodeado por cientos de herramientas y objetos, cont� a T�lam que cada ma�ana a las seis y cuarto toma un mate cocido mientras recorre y admira su espacio de trabajo y acomoda las cosas "que no est�n en su lugar".

"Esta es la sexta generaci�n que se dedica a la orfebrer�a, los catalanes son muy pr�cticos en ese sentido", coment� a esta agencia.

Foto: Cris Sille.

Para Pallarols, el valor del trabajo y la ense�anza del oficio en la familia son fundamentales, tal es as� que en medio de su taller tiene un arco en el cual se lee "... y sigo jugando con el abi", en honor a su abuelo, que le ense�� las primeras nociones de oficio.

El "abi" (abuelo en catal�n) fue uno de los encargados de realizar gran parte de la iluminaci�n del Teatro Col�n por el aniversario del Centenario de la Independencia argentina, especialmente la ara�a central, la que 13 a�os atr�s Pallarols restaur�, siguiendo el cincelado preciso de su abuelo.

"Cuando caminaba por esa especie de gran espumadera de seis metros de di�metro pensaba por d�nde hab�a caminado y qu� habr�a hecho. Era una sensaci�n muy bonita. Eso fue lo que inspir� la frase del arco", record�.

En su taller lo acompa�an tres personas que lo asisten en las tareas cotidianas del oficio: "Nosotros hacemos pocas tareas porque son muy lentas. Son muchas horas de trabajo para peque�os detalles. Eso es lo que nos mantiene vivos, despiertos y lo que nos mantiene felices".

Sobre su proceso de trabajo, el orfebre detall� que comienza dibujando sus propios bocetos y con precisi�n decide el lugar en donde va a ir cada una de las figuras que tenga que moldear.

Foto: Cris Sille.

A sus 81 a�os, reconoci� haber escrito poemas de amor a sus herramientas: "Recuerdo a mi abuelo y a mi padre usando los martillos que uso ahora. De alguna manera est� todo vivo, y siento un amor profund�simo por la lealtad de estas herramientas, que est�n siempre dispuestas a trabajar", profundiz�.

En todos los rincones de su casa hay vestigios de los dotes art�sticos que pasaron de una generaci�n a otra, como los cuadros que pintaba su padre para pagarse los estudios en Bellas Artes.

En el comedor posee un retrato de su abuelo disfrazado de mosquetero y varias l�minas de tipo japonesas, las cuales, si se observan con atenci�n, podr�n apreciar que lo que parece un hiragana japon�s (s�mbolos que conforman la escritura nipona) es en realidad la firma de su padre.

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Adem�s, el orfebre coment� que durante un tiempo resguard� en su casa el sable corvo de San Mart�n, al que le realiz� una copia y le dio una medida de la boca vaina a los Granaderos por si "alguien quisiera meter gato por liebre" ya que siempre "hay que prepararse para los p�caros".

Pallarols mantuvo di�logo con muchos presidentes a lo largo de los �ltimos a�os y una de las an�cdotas que record� con cari�o fue con N�stor Kirchner, quien era conocido por utilizar biromes para firmar documentos oficiales.

"Me dijo que nunca iba a usar mis plumas. Entonces cuando me regal� una de sus biromes le hice el capuchoncito de plata para que tuviera", rememor�.

Foto: Archivo.

Actualmente, se encuentra realizando un libro en honor a Juan Manuel Fangio, qu�ntuple campe�n mundial de F�rmula 1, en el que dejar� inmortalizada su primera carrera.

Consultado por un proyecto que destaque, sostuvo: "El trabajo que m�s me ha gustado fue ense�arle a mis hijos, despu�s a mis nietos y ahora a mis bisnietos. Lo que no faltan son proyectos y ganas. Mientras de la cuerda, me vas a encontrar siempre ac�".

Foto: Cris Sille.

El sarc�fago y joyas de Eva Per�n, la colecci�n de Pallarols

El modelo del sarc�fago de Eva Per�n y la m�scara de su rostro tama�o natural son algunos de los elementos que el orfebre Juan Carlos Pallarols conserva en su casa de la obra que se hab�a iniciado en 1952 como parte del "Monumento al descamisado", en homenaje al trabajador.

Pallarols dedic� una secci�n de su casa-taller, ubicada en el barrio porte�o de San Telmo, para preservar la obra que se hab�a iniciado para el mausoleo de Eva Per�n, interrumpida en 1955 por la autodenominada Revoluci�n Libertadora.

En un entrepiso, el orfebre conserva una maqueta a escala reducida de la obra completa hecha por su padre del sarc�fago de plata que iba a ser incorporado a los pies de una gigantesca figura de un trabajador de 45 metros de alto.

"Eva Per�n hab�a viajado a Europa y cuando conoci� el monumento donde est�n los restos de Napole�n en Los Inv�lidos pidi� que en la Argentina se realice un monumento un poco m�s grande que ese, y que sea el monumento al trabajador", explic� a T�lam el orfebre.

Sin embargo, el decreto 4.161 de 1956 orden� destruir todo elemento relacionado con el peronismo, por lo que la obra que hab�a iniciado su padre fue destruida.

"Mi pap� hac�a toda la parte de plata. Ten�a una l�mina forjada toda a mano para seguir exactamente lo mismo que se ve�a del cuerpo de Eva Per�n, para realizarla en un mayor tama�o. Con la ley 4.161 lo obligaron a destruir todo", record�.

Por su parte, su padre logr� ocultar la maqueta a escala reducida de la obra completa en una quinta en Rafael Calzada, localidad del partido bonaerense de Almirante Brown.

"Estuvo bajo tierra durante 25 a�os. Con el regreso de la democracia la desenterr� y volv� a armarla", a�adi�.

Al lado de la maqueta, adem�s, posee una m�scara de tama�o natural cuyo molde fue tomado del rostro inerte de Evita, acompa�ada de una urna electoral de madera de los a�os 50, una simbolog�a especial para la �poca en la que el voto femenino en Argentina fue promulgado.

Dentro de su colecci�n tambi�n posee un broche del escudo del Partido Justicialista, perteneciente a la reconocida dirigente argentina, que originalmente compr� en Madrid, Espa�a, al que le hizo una copia para "prestarlo para producciones fotogr�ficas o de video".

Asimismo, el orfebre posee una r�plica de una gargantilla de oro, diamantes y rub�es realizada seg�n un boceto de la joyer�a Van Cleef de Par�s, Francia.

"El collar se lo hab�a regalado alguien muy importante de la �poca. Lo que hice fue copiarla, pero en plata. Despu�s lo dor� y le puse piedras que son falsas", indic�.

Entre sus objetos de colecci�n tambi�n se encuentra uno de los bastones presidenciales originales del tres veces presidente Juan Domingo Per�n.

El orfebre se�al� que pronto espera poder cerrar el ambiente dedicado a preservar la memoria de la dirigente conocida entonces como la "Jefa Espiritual de la Naci�n" y del trabajo de su padre, al que describi� como "la obra de su vida".

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  • bast�n presidencial

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