9 de diciembre de 2023
Aviones, inhibidores de drones y radares custodiarán en la asunción del nuevo presidente
Las operaciones serán comandadas desde el Centro de Operaciones Aeroespaciales Merlo. Entre los elementos dispuestos se encuentran aviones A4-AR "Fightinghawk" y IA-63 Pampa.
Un operativo especial de seguridad en el espacio aéreo con aviones de combate, inhibidores de drones y radares fue implementado por el Comando Operacional de las Fuerzas Armadas para acompañar el domingo la ceremonia de asunción del nuevo presidente, Javier Milei.
Así lo informó el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas al señalar que el Comando Operacional de las FFAA ha implementado a través del Comando Conjunto Aeroespacial "una Zona de Identificación Aérea para dar seguridad al espacio aéreo durante la ceremonia de asunción del nuevo mandatario electo".
Para ello se ha ordenado el alistamiento de aviones cazas A4-AR y IA-63 Pampa, además de sistemas inhibidores de drones y radares de vigilancia aeroespacial.
Asimismo, indicó que esta operación conjunta es conducida en tiempo real desde el Centro de Operaciones Aeroespaciales Merlo, ubicado en la localidad homónima del Gran Buenos Aires.
Javier Milei asumirá, a sus 53 años, la Presidencia de la Nación en una ceremonia que comenzará a media mañana con su presentación ante la Asamblea Legislativa en el Congreso Nacional y luego de ofrecer un discurso a la ciudadanía en la Plaza de los Dos Congresos, se trasladará hasta la Casa Rosada, con una caravana y escolta de honor.
Milei, economista y fundador del partido La Libertad Avanza, será el décimo argentino en ejercer la Presidencia desde el regreso de la democracia, si se cuentan los mandatos de Adolfo Rodríguez Saá y Eduardo Duhalde tras la crisis del 2001.
COMPARTIR:
Notas Relacionadas
La mitad del país se percibe clase baja y casi 9 de cada 10 asegura que su salario no le gana a la inflación
El Monitor de Opinión Pública (MOP) de Zentrix Consultora de junio confirma que el malestar económico ya no es sólo una percepción difusa, sino un dato estructural con anclaje directo en el bolsillo: el 50,2% de los argentinos se autopercibe de clase baja, el 86,1% asegura que su salario no le está ganando a la inflación, y el 61% llega con sus ingresos, como máximo, hasta el día 20 del mes.La autopercepción de clase social confirma una sociedad que se ubica mayoritariamente en la base de la pirámide: el 50,2% se define como clase baja, contra apenas un 10,5% que se reconoce en la clase alta; el resto —cerca de cuatro de cada diez— se percibe de clase media. Esta fotografía no es un dato subjetivo aislado ni una simple etiqueta de autopercepción. A diferencia de otras mediciones donde la clase social es sólo una variable descriptiva, en este informe se convierte en la clave explicativa de todo lo demás: cuando se la cruza con la experiencia concreta del ingreso, la autopercepción se confirma número por número, y ahí es donde el diagnóstico deja de ser una sensación para volverse un patrón sistemático.



