3 de enero de 2023
"Lucharé con todo lo que tengo", dijo Navratilova al confirmar su enfermedad
La tenista de 66 años, ganadora de Wimbledon en nueve ocasiones, afrontará una nueva batalla contra esta enfermedad. En 2010 se recuperó de otro cáncer de mama con un tratamiento de radiación. "Este doble golpe es grave, pero aún se puede solucionar", expresó a través de un comunicado.
La leyenda del tenis femenino Martina Navratilova afirmó este lunes que luchará contra el cáncer de mama y garganta, con el inicio del tratamiento médico programado para fin de mes en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos.
"Este doble golpe es grave, pero aún se puede solucionar. Espero un resultado favorable. Va a ser difícil por un tiempo, pero lucharé con todo lo que tengo", expresó Navratilova a través de un comunicado que se recorrió los medios de comunicación del mundo.
Mary Greenham, representante de la exnúmero uno del mundo, agregó que los tipos de cáncer están en sus primeras etapas "con excelentes resultados", antes del tratamiento médico.
La ganadora de Wimbledon en nueve ocasiones no cubrirá esta vez el Abierto de Australia, que comenzará el próximo 16 de enero, en su rol de comentarista, pero podría hacerlo de manera esporádica mediante la plataforma Zoom, según confió su agente.
Navratilova, quien se retiró en 2006, nació en República Checa y adoptó la nacionalidad estadounidense desde 1975. Entre sus logros se destacan los 18 títulos de Grand Slam: Australia (1981, 1983, 1985); Roland Garros (1982, 1984); Wimbledon (1978, 1979, 1982, 1983, 1984, 1985, 1986, 1987, 1990) y Estados Unidos (1983, 1984, 1986, 1987).
Además, integra el selecto grupo de tenistas que ganó los cuatro Grand Slam tanto en individuales, dobles y mixtos, junto con Margaret Smith Court y Doris Hart. Hasta el momento, ningún hombre logró semejante hazaña.
COMPARTIR:
Notas Relacionadas
La mitad del país se percibe clase baja y casi 9 de cada 10 asegura que su salario no le gana a la inflación
El Monitor de Opinión Pública (MOP) de Zentrix Consultora de junio confirma que el malestar económico ya no es sólo una percepción difusa, sino un dato estructural con anclaje directo en el bolsillo: el 50,2% de los argentinos se autopercibe de clase baja, el 86,1% asegura que su salario no le está ganando a la inflación, y el 61% llega con sus ingresos, como máximo, hasta el día 20 del mes.La autopercepción de clase social confirma una sociedad que se ubica mayoritariamente en la base de la pirámide: el 50,2% se define como clase baja, contra apenas un 10,5% que se reconoce en la clase alta; el resto —cerca de cuatro de cada diez— se percibe de clase media. Esta fotografía no es un dato subjetivo aislado ni una simple etiqueta de autopercepción. A diferencia de otras mediciones donde la clase social es sólo una variable descriptiva, en este informe se convierte en la clave explicativa de todo lo demás: cuando se la cruza con la experiencia concreta del ingreso, la autopercepción se confirma número por número, y ahí es donde el diagnóstico deja de ser una sensación para volverse un patrón sistemático.
