10 de diciembre de 2022
Reclaman declarar el racismo y la discriminación como "riesgos universales" para la salud
Los expertos plantearon "la necesidad de un cambio significativo que ayude a combatir las desigualdades sanitarias", luego de analizar cómo afectan estos determinantes en la vida de las minorías. El ejemplo las grandes disparidades observadas durante la pandemia.
Los expertos analizaron cómo afectan estos determinantes en la vida de las minorías y utilizaron como ejemplo las grandes disparidades observadas durante la pandemia de Covid-19 para ilustrar "la necesidad de un cambio significativo que ayude a combatir las desigualdades sanitarias".
A través de una revisión de la literatura científica actual, los autores describieron las diversas formas a través de las cuales la discriminación daña la salud, incluido el impacto directo en el cuerpo a través de las respuestas al estrés, la caracterización de los entornos diarios y la limitación de las oportunidades individuales de las personas para mejorar su salud, detalló -por su parte- el Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC).
"Son procesos que ocurren en todas partes del mundo, con resultados similares para la salud", explicó Delan Devakumar, autor principal y profesor en la University College London.
Timed to
#HumanRightsDay
, The Lancets special issue: Advancing racial and ethnic equity in science, medicine, and global healthhttps://t.co/pkUG7haaFN
pic.twitter.com/9Lp5zQEcEU
— The Lancet (@TheLancet)December 8, 2022
El racismo y la xenofobia son problemáticas globales con particularidades en cada territorio, si bien los contextos y las historias difieren, las consecuencias para la salud que tiene la discriminación son similares en todo el mundo.
Para comprender el impacto de estas problemáticas en la salud, los autores estudiaron las causas que producen el racismo y la xenofobia.
"Describimos dos conceptos centrales, la separación y el poder jerárquico. La separación se da cuando los individuos se ven a sí mismos como diferentes de los demás", detalló Devakumar.
Y agregó que "luego aparece una jerarquía, en la que se considera que algunas personas son mejores que otras. Las personas en la parte inferior de esta jerarquía tienen las peores condiciones de salud física y mental".
La jerarquía puede plasmarse en barreras de acceso al sistema de salud para los inmigrantes: "La pandemia de Covid-19 propició un ejemplo real. En Reino Unido vimos un aumento de la mortalidad entre hombres y mujeres según el origen étnico", dijo el especialista.
"La pandemia de Covid-19 propició un ejemplo real. En Reino Unido vimos un aumento de la mortalidad entre hombres y mujeres según el origen étnico"
"La Oficina de Estadísticas Nacionales encontró que, en la segunda ola en el Reino Unido, las mujeres procedentes de Bangladesh tenían un riesgo de 4,11 veces mayor de morir y los hombres bangladesíes un riesgo 4,96 veces mayor en comparación con la población británica blanca. Otras etnias también tuvieron mayores tasas de mortalidad", argumentó.
Según los expertos, a nivel individual, la discriminación puede activar las respuestas hormonales y de estrés del cuerpo, lo que podría causar cambios biológicos a corto y largo plazo.
Sistemas que perpetúan el racismo
La discriminación afecta a los entornos en los que viven las personas y además, limita las oportunidades a través de las cuales las personas pueden mejorar su salud y bienestar, a través de la educación formal, la recreación, trabajo y atención médica.
Los autores argumentaron que son necesarias acciones amplias y profundas para transformar los sistemas existentes, caracterizados por el racismo y la xenofobia estructurales.
Y sugirieron que dicho cambio se puede lograr mediante la implementación de intervenciones de salud pública antirracistas.
En ese sentido, los autores indicaron que las medidas deben contemplar otras formas de opresión, como el sexismo y el capacitismo.
“A menos que tomemos medidas para transformar los sistemas que perpetúan el racismo y la xenofobia, seremos incapaces de abordar las desigualdades raciales en salud en su totalidad o, de hecho, los mayores desafíos de salud de nuestros días”, concluyó Gideon Lasco, coautor y profesor de la Universidad de Filipinas.
COMPARTIR:
Notas Relacionadas
La mitad del país se percibe clase baja y casi 9 de cada 10 asegura que su salario no le gana a la inflación
El Monitor de Opinión Pública (MOP) de Zentrix Consultora de junio confirma que el malestar económico ya no es sólo una percepción difusa, sino un dato estructural con anclaje directo en el bolsillo: el 50,2% de los argentinos se autopercibe de clase baja, el 86,1% asegura que su salario no le está ganando a la inflación, y el 61% llega con sus ingresos, como máximo, hasta el día 20 del mes.La autopercepción de clase social confirma una sociedad que se ubica mayoritariamente en la base de la pirámide: el 50,2% se define como clase baja, contra apenas un 10,5% que se reconoce en la clase alta; el resto —cerca de cuatro de cada diez— se percibe de clase media. Esta fotografía no es un dato subjetivo aislado ni una simple etiqueta de autopercepción. A diferencia de otras mediciones donde la clase social es sólo una variable descriptiva, en este informe se convierte en la clave explicativa de todo lo demás: cuando se la cruza con la experiencia concreta del ingreso, la autopercepción se confirma número por número, y ahí es donde el diagnóstico deja de ser una sensación para volverse un patrón sistemático.
