El origen del pastel de cumpleaños se remonta a tiempos antiguos, con raíces en rituales y celebraciones de diferentes culturas. Los primeros indicios de pasteles relacionados con celebraciones se encuentran en la antigua Grecia, donde se ofrecían pasteles redondos a la diosa Artemisa, y en la antigua Roma, donde se elaboraban pasteles para cumpleaños especiales. Sin embargo, la tradición moderna de los pasteles de cumpleaños, con velas y deseos, se popularizó en Alemania durante el siglo XVIII con la 'Kinderfeste', una fiesta de cumpleaños para niños donde se incluía un pastel con velas que representaban los años de vida y una vela adicional para desear un año más.