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16 de febrero de 2026
El Costoso Balance: ¿Puede la Reforma Laboral Argentina Tener Éxito sin Reforma Fiscal?

En el complejo mundo de la política argentina, la reciente propuesta de reforma laboral ha generado un intenso debate. Si bien las discusiones se centran en aspectos cruciales como las políticas de licencias por enfermedad, las indemnizaciones y la protección de los trabajadores, un problema evidente acecha en las sombras: la inmensa carga fiscal que recae sobre industrias, empresas y pequeñas y medianas empresas (PYME). Con más de 150 impuestos diferentes, muchos de los cuales distorsionan nuestro panorama económico, ¿podemos realmente esperar una reforma laboral significativa sin abordar el problema subyacente de la tributación excesiva? Por Ariel Alejandro Lareu Da Peña.
Los cambios laborales propuestos buscan crear una fuerza laboral más flexible que pueda competir a nivel mundial. Sin embargo, sin una reducción sustancial de impuestos, en particular para las PYME —la columna vertebral de nuestra economía—, esta reforma podría ser como poner una curita en una herida de bala. El infame "exxel del 931", una hoja de cálculo que detalla numerosos impuestos y sus correspondientes cargas, nos recuerda cuán extensas y complejas son nuestras obligaciones fiscales. En este contexto, ¿cómo pueden las empresas prosperar bajo una carga tan pesada que frena el crecimiento y la innovación?
Consideremos las implicaciones de mantener el statu quo. Las industrias que operan bajo tal presión fiscal a menudo enfrentan graves limitaciones para reinvertir en su fuerza laboral. Si la reforma laboral logra ofrecer mejores beneficios a los trabajadores, pero las empresas se enfrentan simultáneamente a impuestos insostenibles, corremos el riesgo de crear un sistema donde las buenas intenciones conlleven consecuencias imprevistas. Esto podría exacerbar la inseguridad laboral en lugar de aliviarla.
Además, al hablar de bajas por enfermedad e indemnizaciones, debemos preguntarnos: ¿quién soporta en última instancia el peso de estas regulaciones? Si las empresas ya tienen dificultades para cumplir con las onerosas exigencias fiscales, los costos adicionales asociados a las reformas laborales podrían obligarlas a reducir la contratación o incluso a despedir empleados, desestabilizando aún más nuestro mercado laboral.
En conclusión, para navegar por este complejo terreno, no podemos permitirnos ignorar la acuciante cuestión de la tributación mientras impulsamos las reformas laborales. Es esencial una reevaluación honesta de nuestro sistema tributario. Solo mediante una colaboración sincera entre los responsables políticos y los líderes empresariales podemos aspirar a forjar un camino que equilibre los derechos de los trabajadores con la viabilidad económica. Si realmente buscamos mejorar nuestra fuerza laboral y fomentar una economía competitiva, aliviar la carga fiscal debe ser parte del debate, ya que en Argentina, una reforma sin desgravación fiscal puede resultar un sueño difícil de alcanzar.
